lunes, 13 de diciembre de 2010

La imagen del Jefe de Gobierno de cara al 2011

Tras los incidentes de la semana pasada en el Parque Indoamericano y las nefastas declaraciones sobre la inmigración del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri,  el domingo por la tarde llegó a mi casa una encuestadora a preguntar sobre la imagen del mandatario porteño ¿Cómo se encuentra la imagen del líder del PRO?

La encuesta abría preguntando sobre la limpieza de la Ciudad, un punto de los más fuertes de la gestión Macri, por supuesto que no es igual en todos los barrios. Teniendo en cuenta la pésima conciencia ecológica del habitante porteño promedio, no cabe duda de que hay un largo camino por recorrer para que la limpieza de la Ciudad ya no sea un problema y que la gente “Juegue Limpio”.

La seguridad era el siguiente ítem, la pregunta puntual era “¿usted confía más en la Policía Metropolitana o en la Policía Federal?” Está claro que todavía la Metropolitana es demasiado joven y no pudo demostrar que reacción tiene frente a la inseguridad. El caballito de batalla del Jefe de Gobierno contra la delincuencia apenas comienza a patrullar y todavía no está en condiciones de ser medida con la misma vara que la Federal.

Más adelante la encuesta pedía puntuación sobre Mauricio Macri, sobre su gestión, y también sobre el Gobierno Nacional y la Presidente Cristina Fernández. Probablemente sea clave para quien cree ser un líder opositor saber qué imagen tiene la líder del oficialismo, pero ¿Tiene Macri la suficiente “banca” para ser un líder opositor fuerte? ¿A qué sectores representa ideológicamente el Jefe de Gobierno?

La gestión del PRO en el Gobierno de la Ciudad ha demostrado la incapacidad de su figura principal para rodearse de gente idónea, por otra parte es un partido que carece de estructura federal, tiene su fuerza principalmente en la Ciudad de Buenos Aires y figura solo en pocos distritos a nivel país.

La Argentina, claramente, es un país peronista,  en donde a la izquierda del movimiento está el oficialismo y la derecha el llamado “peronismo federal”. Pero Macri se define peronista, y como tal está ubicado en la derecha. Su aliado, por lógica seria con el peronismo federal con el que ya rompió relaciones hace un tiempo. Entonces cabe preguntarse ¿Realmente puede ser presidente en el 2011?

miércoles, 3 de noviembre de 2010

La polarización argentina

Esta última semana instaló un solo tema que acaparó la atención popular, el fallecimiento del ex mandatario ha absorbido todo, y los interrogantes son muchos ¿Qué pasará con la presidente, tendrá la capacidad y la fuerza para liderar al justicialismo? ¿Cómo quedará armada la escena política nacional sin el hombre más importante de los últimos 10 años y único candidato fuerte a la presidencia en 2011? ¿Se conservará el Frente para la Victoria sin su líder? Creo que para responder todos estos interrogantes aún es pronto, sin embargo hay un tema puntual que me preocupa: la polarización.
La historia argentina tiene sobrados ejemplos de la “polarización” de la que hablo. Las famosas disputas entre Unitarios y Federales han dejado un saldo de miles y miles de personas muertas. Más tarde, ya con el movimiento obrero conformado las disputas fueron entre anarquistas y socialistas. La Unión Cívica Radical fue el primer partido masivo en el país, y por supuesto no se salvó de la polarización, Hipolito Yrigoyen vs. Marcelo T. de Alvear, dos maneras diferentes de ver las cosas dentro de una misma estructura partidaria.
Cuando apareció el Justicialismo, con el anarquismo ya liquidado y un socialismo que carecía de potencia electoral, logró captar a un gran sector de la sociedad que no se sentía identificado con lo que proponía la UCR. A partir de ese momento comenzó la histórica polarización partidaria de la Argentina: Peronistas vs. Radicales.
El Peronismo ha sido desde entonces una máquina acumuladora de poder, su proscripción durante las presidencias de facto no ha sido un obstáculo para trascender las generaciones y hoy vemos una inmensa masa de jóvenes peronistas que se auto convocaron a Plaza de Mayo hace algunos días.
El problema que hoy surge con la polarización, es que lleva pensar que solo existen oficialistas o enemigos del proyecto. En el parlamento, son contadas con los dedos de una mano las veces en que los jefes de bloque dan libertad de acción.
           Desde los medios tenemos el “multimedio opositor” Clarín -antiguo amigo de Kirchner y desde hace un tiempo máximo enemigo del Gobierno- y el “multimedio oficialista” desde Canal 7, Canal 9, Tiempo Argentino, etc.
La construcción de un país requiere de todos los sectores, el diálogo entre el oficialismo y la oposición es clave para que las políticas que hacen crecer al país continúen. La política debe ser un debate de ideas y no una confrontación sin sentido. No se trata de amigos y enemigos, se trata de que el sector dirigente, en quien el pueblo deposita el poder logre hacer que cada día tengamos un país mejor.

viernes, 1 de octubre de 2010

Los colectivos son un gran problema para el tránsito de la Ciudad de Buenos Aires

Ya no sorprende ver en los medios cada día a uno o más colectivos involucrados en un “accidente” en las calles de la Ciudad. Los interrogantes son muchos para un grave problema de la Ciudad. Nuevamente como cada semana los medios anuncian choques y muertes, los llamados “accidentes” ¿lo son realmente? La campaña de la joven Agencia Nacional de Seguridad Vial afirma que “Si se puede evitar, no es un accidente”. ¿Por qué hay tantos “accidentes” con colectivos? ¿Será que la ciudad no aguanta?

El primer aspecto a tratar sobre esta problemática es el hecho de que la ciudad no resiste la cantidad de autos que recibe cada día. Con el crecimiento demográfico los distintos países han tomado diferentes caminos con respecto al transporte que podemos englobar en dos grupos: por un lado los que incentivaron y acrecentaron las redes de transporte publico (principalmente redes de trenes); y por otro lado los que invirtieron en infraestructura de autopistas y calles urbanas incentivando el transporte privado. En el especial caso de la Argentina, a partir de la instalación de la industria automotor en los años ’30, el modelo cambió y la antes fundamental red ferroviaria fue perdiendo peso contra las autopistas y el tren fue perdiendo su lugar frente al colectivo.

Los números del año 2008 marcan que hay en circulación más de 9600 unidades, pertenecientes a las 135 líneas que transitan la Capital Federal. Ya en el año 2007 un total de 2.421 millones de pasajeros utilizaron medios de transporte público interurbano e intraurbano, y un total de 403 millones de vehículos circularon por las autopistas y accesos a la Ciudad. Es decir que mensualmente, alrededor de 200 millones de pasajeros utilizan los distintos medios de transporte. De ellos, alrededor de 25 millo­nes lo hacen en subterráneo y premetro y aproximadamente 36 millones, en tren; el resto, 139 millones de pasajeros –un 69.5% del total mensual de pasajeros-, se traslada en las líneas de colec­tivos que cumplen la totalidad de su reco­rrido en la Ciudad y el Gran Buenos Aires.

Por último, la presión bajo la que trabajan los chóferes hace que muchos elijan violar las normas de transito para llegar cumplir en horario su recorrido. Pasar los semáforos en rojo y dejar descender pasajeros en medio de una avenida se volvieron prácticas habituales. Las empresas no se responsabilizan y desvían las miradas hacia las subas en el combustible y los bajos precios de los boletos en comparación con los boletos de otras partes del mundo.
 
Es claro que la red de colectivos es el más importante medio de transporte público, cubre la totalidad de la capital en contraste con las escasas redes de subterráneos y trenes. La gran cantidad de colectivos que circulan sumados al enorme parque automotor privado estable lleva a la ciudad a un caos vehicular día tras día. Es preciso que el Gobierno de la Ciudad tenga la convicción y la una política firme para ampliar las redes de subtes y trenes para desagotar la flujo de vehículos en la ciudad.

lunes, 23 de agosto de 2010

La Ciudad Autónoma y la candidatura presidencial

Desde su fundación en 1536 por parte de Pedro de Mendoza, la ciudad de Buenos Aires se ha convertido en el lugar más emblemático de nuestro territorio, centro comercial supremo, capital del Virreinato del Río de la Plata, victima de las invasiones inglesas y tantos otros sucesos.

El histórico debate entre Unitarios y Federales es en la historia Argentina una marca que nunca pudo borrarse. Entre 1828 y 1831 por medio de una guerra civil se debatía el futuro del país naciente y se enfrentaron dos facciones: Por un lado los que defendían una organización en que todo este subordinado al poder centralizado en la Ciudad de Buenos Aires. Por el otro los que defendían una organización basada en la asociación voluntaria de los poderes regionales y que delegan algunas de sus atribuciones para constituir un Estado Nacional. La organización fue federal finalmente, sin embargo fue inevitable el control comercial y político de Buenos Aires.

La Capital Federal cuenta con un área de 202 km2 y una población de 3.034.161 de habitantes, que representa un 7,7% de la población del país. Desde la reforma de 1994, el artículo 129 de la Constitución Nacional la designa como Ciudad Autónoma de Buenos Aires y le permite dictar su propia constitución, que finalmente fue establecida en Octubre de 1996.

Muchos afirman que la administración de la ciudad es una de las tareas más fáciles para un político, esto se debe a que Buenos Aires, por ser el centro del poder económico estatal, siempre ha tenido superávit, es quien más aporta a la coparticipación federal y quien menos recibe, prácticamente se autofinancia. Como no depende del financiamiento estatal y siendo un distrito típicamente opositor, la ciudad se vuelve un lugar ideal para que los candidatos opositores demuestren sus virtudes de gestión apuntando a una futura candidatura presidencial.

El Producto Bruto Geográfico de la Ciudad de Buenos Aires ascendía en 2008 -después de un año de gestión de Mauricio Macri- a 233 mil millones de pesos; esta cifra representa alrededor de la cuarta parte del Producto Bruto Interno del total del país. Es además el 13° centro urbano del mundo en términos del tamaño de su mercado.

La desocupación en la CABA alcanzó en el cuarto trimestre del mismo año una tasa del 5.5% de la población activa, equivalente a unas 88 mil personas, y la subocupación un 8.1%, equivalente a 131 mil personas (ambos valores son de los más bajos y están por debajo de la tasa del total del país).

Una correcta gestión en la Ciudad Autónoma llevó en 1999 a Fernando de la Rua (el primer Jefe de Gobierno desde la autonomía) a la Presidencia de la Nación, pero una buena gestión en el ámbito de la ciudad no implica una buena gestión presidencial y a la vista están los resultados, la peor crisis del país se dio en 2001 y su mandato se vió interrumpido por un estallido social.

Hace una década Aníbal Ibarra era uno de los políticos con mayor aceptación y llegó a la Jefatura de Gobierno en el 2000. En 2003 fue reelegido, su imagen positiva era alta y su gestión correcta, hasta el fatídico episodio de Cromagnon que lo dejó fuera del cargo.

En la actualidad, el Jefe de Gobierno Mauricio Macri, es uno de los candidatos más fuertes de la oposición y aún después del escándalo de las escuchas y su procesamiento, se mantiene firme en su candidatura. Su gestión ha tenido conflictos públicos como los vínculos entre la corrupción y la naciente Policía Metropolitana, pero también muchas otras cuestiones menos difundidas y de las más relevantes como por ejemplo la gestión en Salud es muy cuestionada y ya se analizan dos proyectos en la legislatura porteña para crear una comisión investigadora que siga la gestión y al propio Ministro Jorge Lemus. Es de suma importancia que el electorado este atento y se informe, una gestión en apariencia buena en la ciudad y con mucha difusión puede sugerir al candidato ideal para la presidencia, pero no todo lo que brilla es oro.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Cómo se aprueba una ley

Hemos visto en todos los medios en este último tiempo el debate fervoroso sobre algunas leyes como las de glaciares y de matrimonio igualitario, pero es poca la gente que sabe realmente que es necesario para que una ley sea aprobada en nuestro sistema de gobierno.

El Poder Legislativo esta compuesto por dos cámaras, la de Diputados (o cámara baja) con 257 miembros y la de Senadores (o cámara alta) con 72 miembros, que sesionan de forma ordinaria desde el primero de marzo hasta el treinta de noviembre de cada año. En la actualidad el Frente para la Victoria cuenta con el bloque mayoritario en ambas cámaras, en Diputados con 87 miembros, seguido de lejos por el bloque de la Unión Cívica Radical con 43, y en Senadores con 31, también seguido por la UCR con 14 (Cabe aclarar que la UCR forma parte del Acuerdo Cívico y Social junto a la Coalición Cívica y el Partido Socialista).

Un proyecto de ley puede ser impulsado por cualquiera de las dos cámaras indistintamente y puede ser presentado por sus miembros o por el poder Ejecutivo (exceptuando algunos casos extraordinarios como las leyes sobre contribuciones y reclutamiento de tropas para los Diputados y la autorización del estado de sitio para el Senado). Una vez aprobado en su Cámara de origen pasa a la otra para ser discutido, si es aprobado por las dos se lleva al Ejecutivo de la Nación para su examen y si es aprobado finalmente la ley es promulgada.

En el caso de que el Poder Ejecutivo rechace el proyecto (tiene un plazo de diez días para devolverlo y puede ser rechazado en su totalidad o en parte), éste volverá a la Cámara de origen primero y de revisión después, finalmente si las dos Cámaras aprueban el proyecto con dos tercios de votos se convierte en ley automáticamente y pasa al Ejecutivo para ser promulgada.

La aprobación de una ley requiere un debate minucioso sobre cada punto de la misma, incluso sobre cada palabra, es así como se dio un debate sobre si se debería llamar “matrimonio” o “unión civil” a la unión de dos personas ante la ley. Es importante también tener en cuenta los proyectos que son “paquetes” de leyes, y debatir sobre cada una puntualmente, consultando a expertos sobre cada tema para llegar a la decisión más acertada. Vemos a menudo que en las cámaras en lugar de darse esta investigación y consulta a profesionales especializados, simplemente se vota en bloque en contra o a favor del oficialismo o de cualquier otro sector.

Es fundamental que el Poder Legislativo funcione correctamente para mantener a la democracia en funcionamiento, es importante tratar los proyectos con altura, obtener la información necesaria en cada caso, si esto no funciona el sistema se vuelve obsoleto y decadente. Es riesgosa la existencia de políticas secretas tras bambalinas, fuera de la visibilidad del debate y de la posible obstrucción al ejercicio legislativo. También la representación de intereses corporativos en lugar de los problemas sociales y por último el hecho de que muchos legisladores nacionales, dada la ausencia de penetración estatal en determinadas provincias, responden a intereses patrimoniales locales más que a cualquier esbozo de idea de bien común para la ciudadanía.

miércoles, 7 de julio de 2010

Buzzi, retenciones y tipo de cambio

Hoy en día en los medios se escucha a Eduardo Buzzi, presidente de la FAA (Federación Agraria Argentina) pidiendo por un dólar a más de cuatro pesos. Los que crecimos en los ’90 y vivimos la devaluación, sabemos que desde entonces el precio del dólar ha subido hasta lograr estabilizarse (mediante los mecanismos que se implementaron desde el BCRA). "Hay un tipo de cambio retrasado. O se corrige gradualmente o se modifican las retenciones", pidió Buzzi en diálogo con Oscar González Oro, en el programa El Oro y el Moro de Radio 10. Los interrogantes comienzan a venir a la mente ¿Qué significa esto? ¿Cómo funciona el tipo de cambio como regulador de la economía? ¿Qué función cumplen las tan famosas retenciones?

Vayamos de a poco. El bloque agrario representa en la Argentina el segmento económico más fuerte y el sector que trae al país la mayor cantidad de divisa extranjera (dólares), esto significa que en las cuentas nacionales a fin de cada balance la mayoría de los dólares que entran al país vienen del “campo”. En una economía en desarrollo como la que tiene todavía la Argentina (retrasada con respecto a las potencias mundiales) es lógico que el sector primario sustente el crecimiento en los sectores industriales. Veamos entonces que tipo de medida es “tocar” el tipo de cambio y que significan las retenciones, como influyen en los distintos sectores y cuáles son los efectos sobre la economía en cada caso.

Se entiende por Tipo de Cambio a la valuación que tiene la moneda con respecto al patrón dólar (hace casi cien años el patrón era el oro, es decir que los países sustentaban el valor de su moneda con sus reservas de oro), cuando el Banco Central emite más de lo que puede sustentar se da lo que conocemos como devaluación. La devaluación por tanto es una medida que afecta a toda la economía de un país, a los distintos sectores y lo que hace es “enfriar”, generar recesión.

Ahora entendamos que es una retención: la retención es un porcentaje que el estado cobra a determinado sector sobre sus exportaciones. Es una medida similar a la de aranceles a las importaciones, siendo estas medidas de protección al mercado interno de precios ¿Cómo se calculan los precios? El precio se fija de esta manera:

Precio = Precio internacional x Tipo de cambio – retenciones / + aranceles

Otra de las funciones de las retenciones es movilizar ganancias extra de un sector con ventajas comparativas naturales (como es el campo fértil) hacia otro sector con desventajas (como es la industria atrasada). Si la aplicación de retenciones se da con este fin sin dudas que es positivo para la estructura económica nacional, la apuesta a la industria, y por tanto, a generar mayor valor agregado en los productos que la Argentina ofrece al mundo es un camino acertado para el desarrollo.

Vemos que tanto el tipo de cambio como las retenciones influyen en el precio, sin embargo mientras que el tipo de cambio influye a toda la economía argentina, las retenciones regulan solo sobre un sector, en este caso el sector más rentable de todos. Queda claro que no es lo mismo modificar las retenciones que devaluar el cambio. Este análisis nos deja herramientas para pensar tanto el viejo debate sobre las retenciones, como la reapertura del mismo que vaticinan estas declaraciones de Buzzi.

Primer Acto

Se abre el telón en este escenario, los actores ya están preparados para esta primera obra. El Par 1000, este nuevo blog, tiene como objetivo poder echar luz sobre algunas cuestiones que se “nublan” por los tratos tendenciosos de los distintos medios. Iluminar la información, la vida misma es una meta grande, intentaremos estar a la altura y poder generar sentido en nuestros lectores, despolitizando algunos debates, creando un ámbito de reflexión externo a los medios masivos, aceptando los aciertos y marcando los errores, reivindicando el verdadero periodismo independiente.

Nos guía la convicción de que el periodista debe generar sentido en las personas, que la información en un bien preciado y que como tal debe ser tratada con cuidado. Esperamos que encuentren aquí una opción distinta a la propuesta mediática masiva, un lugar donde opinar y entre todos poder crecer como sociedad. Bienvenidos.